No estoy diciendo nada que no sepas si te digo que el maquillaje natural o nude está de moda. Resulta irónico que una de las tendencias de los últimos años sea conseguir a base de iluminador, polvos compactos y máscara de pestañas transparente una piel desnuda. Atrás quedó la filosfía del “más es más” y hoy intentamos que nuestro maquillaje no se note demasiado.
La batalla con el maquillaje empieza a librarse habitualmente en la adolescencia. Aún recuerdo cuando le cogía a mi madre TODOS sus productos de belleza y me los echaba a la vez. Y si me preguntaba, le decía que yo no habia sido…¡Como si no saltara a la vista!
Desde aquellos primeros años he experimentado con sombras de ojos, todo tipo de bases, polvos de sol, eyeliner… buscando el producto que más me favoreciese y expresando mi estado de ánimo. Porque el maquillaje, al igual que la ropa, dice mucho del estado de ánimo y la personalidad de cada persona.
Con el tiempo vas encontrando los productos que mejor encajan contigo y que crees que te sientan mejor. Pero también con el tiempo me he dado cuenta de que menos maquillaje es más. A todos nos gusta la naturalidad y muchas veces me sorprendo cuando alguien me dice “Qué guapa estás hoy” y coincide con el día que menos maquillaje llevo.
Aún así, el maquillaje es uno de mis vicios. No puedo evitarlo. Aunque el efecto sea muy sútil produce un sentimiento de seguridad parecido al que te dan un buen par de zapatos de tacón. Y eso es difícil de superar. Por eso, aunque en el día a día ya no experimente tanto con un maquillaje atrevido, me sigue encantando usarlo de noche o en alguna ocasión especial. Para seguir sintiendo ese subidón al mirarte en el espejo y verte un poco diferente a todos los días.
¿Qué tipo de maquillaje te gusta más? ¿Eres de las que no puede salir a por el pan sin maquillar?







































