En noviembre fui a Bélgica a visitar a unos amigos y el día anterior me compré un gorro en H&M para estar calentita todo el viaje. Pues bien, perdí el gorro a los 10 minutos de estrenarlo. No me preguntéis cómo lo hice, pero en cuanto llegué al metro entre la bufanda, el gorro, el bolso, la maleta…algo se me tenía que perder. Y fue el gorro.

Cuando llegué a Bélgica pasamos por un centro comercial, y yo quería comprar otro gorro para que no se me quedaran las orejas heladas. Además, pensé que seguro que encontraba uno en alguna tienda que no pudiera conseguir en España. Un amigo me miró extrañado y me dijo: ¿Por qué quieres ir de compras aquí si vives en Madrid? Y tenía toda la razón.Las tiendas que encontré eran exactamente las mismas que hay en la Gran Vía madrileña. Acabé comprando el mismo gorro que me había comprado el día anterior en H&M.
Todo esto viene a cuento de que Primark tiene pensado abrir una tienda de 4 plantas en Gran Vía 32. Con esta apertura, el centro de Madrid suma una de las tiendas low-cost más famosas a esta calle que ya está ocupada por Zara, Mango, H&M, Sephora o Calzedonia entre otras.

Soy una habitual de este tipo de marcass en las que puedes encontrar artículos a un precio bastante razonable y que te sacan de un apuro en más de una ocasión. Sin embargo, esta nueva apertura me hace pensar sobre el cuasi-monopolio que tienen estas grandes firmas en las principales calles comerciales de las grandes ciudades. En muchas ocasiones acabas comprando en estas tiendas por comodidad: las conoces, sabes que sus precios son asequibles y no tienes tiempo para ir investigando otras marcas.

Sin embargo, cuando estuve viviendo en Dinamarca, la única tienda que pude encontrar que había pisado en España era H&M. Mi primera reacción fue entrar en shock porque me iba a tirar todo un año sin poder comprar en Inditex. Pero al final mi armario se llenó de prendas de H&M, y pude conocer otras marcas. Le fui infiel a Zara todo un año sin remordimientos. Y lo que es más increíble, sin echarla de menos.
Vero Moda fue todo un descubrimiento. Se puede encontrar en España sin muchos problemas pero nunca me había fijado en ella.

Me paraba delante del escaparate de COS, hermana mayor de H&M, babeando.

En Monki, también perteneciente al grupo de H&M, encontré bastantes gangas y ropa mucho más atrevida.
Sin olvidarme de Vila

Ni de Pieces, de la que me enamoraban todos sus accesorios

¿Y vosotros? ¿Creéis que a veces compramos por costumbre? Es importante dónde está ubicada la tienda o no lo veis tan importante? ¿Compráis por comodidad o preferís buscar marcas nuevas?
Yo os animo a que conozcamos nuevas tiendas y comprobemos que hay vida después de Zara!
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